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El Veto a la Ley de Ayuda Social por parte de el Alberto sigue dando que hablar, emotivas palabras de un Bombero Voluntario



Redacción Redacción

Desde mi infancia soñaba con pertenecer a una fila de prestigio, honor, sacrificio y abnegación. A los 11 años de edad ingresé al cuerpo de bomberos voluntarios de Tilisarao, desempeñándome en instrucciones como cadete, allí era todo una aventura. Jugábamos, aprendimos, nos enojábamos y nos amigábamos. 

Cada sonrisa y cada momento era necesario en la vida de un cadete. Los sábados no llegaban más, era una gran ansiedad que no terminaba y cuando llegaba ese día

tratábamos de disfrutarlo al máximo. No hay palabras para expresar lo que ahí adentro se vivía cada fin de semana de instrucción. El tiempo pasó, crecimos y llegó el gran momento de ascender, llegamos a los 18 años y era todo una ceremonia la que nos esperaba para emprender y poner en práctica algo muy preciado, ayudar al prójimo sin recibir nada a cambio, la auto bomba brillaba y esperaba que alguien hiciera ulular esa sirena grande y roja que anunciaba la llegada de la ayuda. Crecimos aún más, y hoy ya con 22 años de edad, sub oficial sub ayudante, muchas metas y más responsabilidades. Frío, hambre, calor y cansancio son palabras que para un bombero dicen mucho, pero para otros no dicen nada. El 6 de abril de 2016, mis compañeros de toda la provincia sufrimos el maltrato y la falta de respeto por parte de quien en muchas ocasiones nos ha necesitado. Me enfermé en algunos incendios tras venir todo mojado luego de trabajar horas y horas en un incendio forestal, mi cuartel, uno de esos cuarteles que vende empanadas y la rifa a la vecina, con mucho esfuerzo me ayudó a pagar los medicamentos ya que en mi provincia no tenemos obra social, y para el colmo de un bombero el Gobierno acaba de vetar nuestra preciada ley.

 Tal vez la obra social sería algo secundario, pero no menos importante. Piyu y Lalo, dos bomberos voluntarios con más de 25 años de servicio finalizan su tarea sin ninguna jubilación ni pensión, los pulmones manchados por el humo de cada incendio les pide un tratamiento para mejorar su calidad de vida, ellos no dicen más nada y esperan. Ya cansados del manoseo y la burla buscan nuevos caminos. Mientras tanto perjudican a cientos de familias puntanas que necesitaban de esa ayuda la cual nos iba a dar la posibilidad de estar mejor y tener más ganas de seguir ayudando. Ellos son el prójimo, los que están representando al pueblo y a cada departamento de la provincia, ellos son nuestro prójimo quienes nos visitaron allá por el 2015 y nos decían que iban a trabajar para nosotros y nos ayudarían con la ley. Ahora ellos no vienen más a nuestra casa, y como si fuera poco nos mintieron. Votaron en contra un proyecto que muchos necesitábamos. La avaricia por un cargo político deja ciegos a esos que hablaban mal del Gobierno Provincial, decían ser oposición y así y todo la torta se da vuelta cuando está crocante. Años y años de trabajo quedaron escupidos por un grupo de personas las cuales parece jamás necesitarnos. Ya están y estamos cansados, obras faraónicas se proyectan y nosotros seguimos de lado, nadie nos brinda importancia. Pocos se interesan por aquel joven, hombre o mujer que deja todo en cada intervención.


Gonzalo Pérez


Bombero Voluntario


 Fotos y fuente Juventud Radical Tilisarao

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