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MASACRE EN NASCHEL, TALQUENCA TENIA UNA DOBLE VIDA



Redacción Redacción

Walter Fabián Talquenca, es el policía que mató a dos personas en la disco Natacha en Naschel e hirió a otras 16. Guardaba una historia de doble vida que salió a la luz horas después de desatar la locura de sangre y muerte que originó el sábado a la madrugada. Un brote psicótico o la venganza pasional pueden derivar en una historia sin precedentes en San Luis. Invasión extraterrestre, engaños y traiciones por amoríos podrían haber llevado a este “milico de alma” a cometer semejante locura.

Horizonte TV accedió en forma exclusiva a altas fuentes confidenciales públicas y privadas para tratar de entender lo que ocurrió en Naschel.


doblevidatalquenca

La crónica de los hechos indica que Walter Talquenca había estado con su mujer la madrugada del sábado 15 de marzo en el pub “Aura” frente a la plaza principal de Naschel y que luego estuvo en la disco “Natacha” apenas 50 metros sobre la misma calle San Martín. También dicen que se fue, dejó a su mujer en el domicilio de ambos y regresó a la disco para desatar la furia asesina.

Con la llegada de la mañana a 120 kilómetros al sur de Naschel, en Villa Mercedes, otra esposa e hijos se enteraban por los medios periodísticos de la locura que Talquenca había desatado. Pero no solo eso. También se enteraban que el policía tenía una doble vida con una esposa e hijos en el norte puntano.

Walter Fabián Talquenca llegó con su mujer María Alba Quiroga a San Luis en el año 1997 procedente de La Paz, Mendoza ciudad cercana al límite oeste del territorio puntano. María Alba estaba embarazada de 7 meses y buscaban una mejor vida en esta provincia. Se habían casado en primeras nupcias meses atrás. Así ingresó a la fuerza policial, dejando atrás empleos en fábricas en su Mendoza natal. Pasó por distintas dependencias policiales de San Luis capital y en Villa Mercedes. Allí durante años formó parte del grupo de choque conocido con las siglas C.O.E. (Comando de Operaciones Especiales). Luego fue trasladado a la localidad de San José del Morro para formar parte del destacamento de policía que allí funciona. Precisamente El Morro está equidistante de las dos poblaciones: Naschel y Villa Mercedes.

Con Quiroga tuvo 3 hijos; un varón de 17 años, una nena de 11 años y otro varoncito de 8.

Buen padre y que cumplió hasta los últimos días de la semana pasada con el sostenimiento económico de su familia. Nunca tuvo agresiones ni físicas ni verbales para con su mujer o hijos como tampoco actitudes o conductas extrañas. Como dicen en su entorno íntimo “era un milico de alma” que se preocupaba por su trabajo y por su familia.

En el año 2000 ocurrió un asalto a un banco de Villa Mercedes (Banex) en la zona cercana a la estación de trenes y allí Talquenca fue herido cumpliendo funciones en comisaría novena (ubicada a escasas 2 cuadras de la entidad bancaria).

Su entorno laboral coincide con el perfil descripto por la familia. Buen amigo, compañero, de ir “siempre al frente” en su actividad policial, pero que también gustaba mucho de las mujeres y del vino. Talquenca tomaba y a veces mucho.

SU DOBLE VIDA EN NASCHEL

En Naschel Walter Fabián Talquenca llevaba una doble vida amorosa. En pareja con Laura Daniela Pereyra (con quien estuvo la noche de la tragedia en la disco) tuvo dos hijos. Pereyra es hermana y cuñada de una pareja de oficiales de la policía de San Luis. La hermana hoy sin actividad momentáneamente por una licencia médica y su cuñado comisario en actividad, ambos en Villa Mercedes.

En el legajo que la policía de San Luis tiene de Talquenca figura que está casado con María Alba Quiroga (esposa legítima) que tiene 5 hijos y por domicilio figura la localidad de Naschel. Pero en realidad con Quiroga tiene solo tres.

Dicen que cuando su hijo mayor se enteró de los hechos comentó: “se me cayó mi ídolo”.

Hasta tanto llegaba esa doble vida que María Alba Quiroga viajó hasta San José del Morro el jueves pasado. Hablaron, ella le preguntó si había planes para seguir juntos y Talquenca le dijo que sí. Se quería retirar a fin de año e irse con ella y los tres chicos a comenzar una nueva vida mucho más tranquila en La Paz, Mendoza. Y Quiroga siguió creyendo en él. Ese jueves no hubo reproches ni actitudes extrañas ni conversaciones que no fueran amables. Nada, absolutamente nada hacía sospechar lo que el policía iba a hacer un par de horas después.

Walter Talquenca le decía a su mujer – a Quiroga- que tenía mucho trabajo, que hacía adicionales en Naschel para juntar dinero y así comenzar esa “nueva vida”. Incluso compañeros de trabajo de Talquenca confiaron que les había pedido en distintas oportunidades acercar dinero a su familia en Villa Mercedes. Ya venía poco a la ciudad. Su mujer y sus hijos lo visitaban en el destacamento.

Alguna vez Quiroga sospechó de otra mujer y él si bien aceptó el “affaire” dijo que había sido algo pasajero y que ya estaba terminado.

LOS EXTRATERRESTRES Y EL OTRO MUNDO

Dicen que Talquenca en la disco discutió con su mujer y hasta le habría sugerido que había extraterrestres dentro de la disco, como que “el mundo se acabaría” y que él “acabaría con el mundo”. Otra alta fuente de su entorno familiar habría dicho que Talquenca una vez detenido confío el tema de los extraterrestres y que “estaba formando una especie de brigada especial para combatirlos”. Por eso la hipótesis de haber consumido además de alcohol (se determinó que tenía 1,67 grs./ lt en sangre) apuntaba también hacia algún consumo de alucinógenos.

LA HIPOTESIS PASIONAL

Otras de las líneas investigativas apuntaban hacia el drama pasional. Talquenca tiene fama de mujeriego. Es más, fuentes confiables revelaron a éste medio que en Villa Mercedes habría estado en pareja o mantuvo amoríos con dos mujeres más –una de ellas docente- y que podrían existir más hijos extramatrimoniales.

Muchos dicen por lo bajo que en Naschel había cuentas pendientes respecto a éste tema y que de alguna manera Talquenca se enteró y emprendió una venganza de sangre y muerte. Por qué tanta saña con el comisario Barrios y con sus compañeros? ¿Por qué en vez de huir hacia cualquier parte, decide ir a la comisaría y comienza un tiroteo contra la dependencia y los efectivos que se encontraban allí?.

Al camionero Fernando Brizuela le pega un solo tiro en la cara y muere en la vereda de la disco, pero al comisario Julio Marcelo Barrio lo termina ejecutando en la vereda con un segundo disparo, antes de ir a tirotear la comisaría. Algo inexplicable hasta el momento.

Talquenca también tiene dos hermanos policías que cumplen funciones en San Luis capital. Uno mayor que él y otro menor. Dicen que a uno de ellos algo le confesó, que le dijo que no sabía porque estaba preso y que lo abrazó y se puso a llorar.

LAS HORAS DE TALQUENCA EN PRISION

Walter Fabián Talquenca fue trasladado de la Penitenciaría de San Luis al juzgado de Concarán para que la jueza Patricia Besso le tomara la declaración indagatoria y dijo que no se acuerda de nada de lo que pasó el sábado a la madrugada.

Escuetamente dijo que esa noche habían estado con su mujer y sus hijos en el club de Naschel, que comieron, que más tarde dejaron a los nenes en el domicilio y que con su mujer se fue al pub y luego a la disco Natacha. Que lo siguiente que recuerda es que lo llevaban detenido y estaba herido.

El defensor oficial de Talquenca pidió una prórroga de ocho días y esperan los resultados de las pericias psicológicas y psiquiátricas. ¿Existirá un brote psicótico o simple estrategia de la defensa de creerlo un loco?.

De lo que sí es seguro es que como dijo el propietario de la disco Martín Estrada: me arruinó la vida a mí y a todo el pueblo. Pero además Talquenca le arrancó la vida a dos personas, una joven de 18 años que no caminará de por vida, un hombre que pelea por su vida en el hospital, 16 heridos más que no olvidarán nunca lo sucedido aquella madrugada y alrededor de 250 personas que vivieron momentos de terror y que vaya a saber cuándo volverán a la normalidad con sus vidas.

Los primeros días de noviembre del año pasado Naschel vivió una mañana de terror que conmovió a toda la comunidad. Un hombre regresó al domicilio que hasta días atrás compartía con su joven pareja y un hijo de 10 años. Los encontró durmiendo en la cama y le disparó con una escopeta a ambos. Los mató en el momento. Luego se disparó él. Agonizó dos días en el hospital y falleció.

Recuerdo haber hecho la cobertura periodística del caso (y como único medio televisivo). La crónica policial me la relató el comisario Julio Marcelo Barrio. En un momento le pregunté si como hombre no como policía el hecho lo había conmovido y la respuesta vino contundente. “Sí, nunca me toco vivir una situación así”. Meses después la tragedia más cruel y conmovedora acababa con su vida.


fuente 

Daniel Gutierrez para

 Orizonte TV 

Comentarios
Ana 05/abr/14    12:53 h.
Ana 05/abr/14    12:44 h.
Ana 05/abr/14    12:39 h.
anibal ferreyra 24/mar/14    21:23 h.
anibal ferreyra 24/mar/14    21:23 h.
Fernando Cejas 23/mar/14    20:37 h.
juan 22/mar/14    21:05 h.
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